La civilización minoica, la palabra aramea zaytā, un platillo de sardinhas assadas en Lisboa o la salsa Tzatziki de las costas griegas comparten una cosa, el aceite de oliva. Es un alimento (casi) inmemorial, de hondas raíces mediterráneas, que otorga a la dieta española su sabor característico y a la etnología y paisaje del sur peninsular toda su identidad.
Dicen de este «oro» verde, heredero de cinco milenios de historia, que no necesita carta de presentación, pues sus particularidades y rasgos identitarios son harto conocidos. Raro es el gourmet, sin embargo, que vincule el aceite de oliva con el secreto de la longevidad, que sepa de las 20 mil variedades existentes de aceituna o que reconozca a los griegos como sus mayores degustadores y a los españoles como sus primerísimos exportadores a nivel internacional. Porque estas curiosidades del aceite de oliva no eran de dominio público (hasta ahora).
De las lámparas bíblicas a la «panacea» medicinal: 8 curiosidades del aceite de oliva para reconsiderar su importancia
Del zaytā arameo al olea europaea latino
Imposible encontrar semejanza entre las palabras «olivo» y «zaytā». Al menos tres milenios de historia las separan. Porque los arameos denominaban así a sus olivos, zaytās, y de alguna forma saltó a la lengua cervantina en el diminutivo de su adaptación árabe, azzaytuna, que más que aceituna significa «el pequeño aceite».
A griegos y romanos debe la lengua española la raíz de la palabra olivo, originada a partir de los vocablos ελαια y oleum. Otros pueblos europeos comparten esta misma deuda lingüística, como los ingleses (oil), los franceses (huile), los alemanes (öl), etcétera. Más allá de su origen etimológico, aún pueden enumerarse otros datos curiosos del aceite de oliva.
¡Más de 2 mil variedades!
Existen en el mundo cuatro tipos de aceite derivados a la aceituna, de menor a mayor calidad: el de orujo, el lampante, el de oliva «a secas», el virgen y el virgen extra. Pero la Olea europaea supera las 2.000 variedades, y al menos el 10% de ellas se asientan en la geografía española.
Eso sí, no todas son aptas para elaborar aceite. Mientras que las variedades picual y Royal de Cazorla de Jaén, la Ocal de Córdoba, la hojiblanca de Málaga o el olivo Lechín de Granada contribuyen a su producción, la gordal sevillana apenas se emplea, por ser más apta para el platillo de aceituna de mesa. Menos conocidas son las variedades del nordeste peninsular, como el olivo Villalonga de Valencia o el Arbequina de Cataluña. Curiosidades sobre el aceite de oliva como ésta invitan a descubrir las rutas oleuturísticas en Málaga y otras provincias de larga tradición aceitunera.
Tan longevo como la civilización minoica
«Olivo, vino y amigo, el mejor el más antiguo». Que el refranero español esté regado por citas similares a esta no sorprende a los historiadores. Realmente sólo el aceite de oliva compite en antigüedad con la cerveza (4 mil a.C.) o el vino (5 ó 8 mil a.C.), aunque se desconoce su origen exacto.
Minoicos y sumerios, ampliamente considerados como las primeras civilizaciones de Europa y del mundo respectivamente, cultivaron y usufructuaron el olivo. De los primeros se sabe que comerciaban con su aceite, de los segundos que elaboraban jabones, nada menos que hace 3 mil a. C.
Otra de las cosas interesantes del aceite de oliva es su omnipresencia en documentos históricos. Un excelente ejemplo es la Biblia, donde las referencias al preciado aceite vegetal superan las 300. Por ejemplo, en el versículo 27:20 del libro del Éxodo se lee: «Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas para el alumbrado, para que la lámpara arda».
Grecia, el mayor consumidor de aceite de oliva
España e Italia lideran las exportaciones de aceite de oliva a nivel internacional. Ninguno de ellos presume de ser el mayor consumidor per cápita, honor que corresponde a Gracia. Se estima que cada griego consume una media de 16,3 litros de este aceite vegetal al año, mientras que italianos y españoles ‘sólo’ ingieren una media de 10 litros y los portugueses, ligeramente rezagados, consumen 7 litros aprox. Desde luego, una de las mayores curiosidades del AOVE.
España, la primera potencia en exportación de AOVE
Pese al misticismo de los aceites italianos, los españoles son los que riegan en mayor abundancia el mercado internacional. Con 2,5 millones de hectáreas de olivares, España es la mayor potencia en exportación de aceite de oliva. Sólo en Andalucía uno de sus productos estrella, el AOVE, aporta 1.203 millones de euros en ventas contabilizadas en el extranjero.
Una panacea desconocida…
Su valor medicinal, enriquecido año tras año con nuevos y fascinantes descubrimientos, es otra de las curiosidades del aceite de oliva virgen extra. Los efectos de su consumo son similares al ácido acetilsalicílico, por ejemplo. 50 gramos de este aceite contienen propiedades inflamatorias equivalentes a una décima parte de una aspirina.
Una simple cucharada de aceite de oliva es anticancerígena. En un estudio publicado en la revista Molecular and Cellular Oncology, investigadores estadounidenses de la Universidad de Rutgers y del Hunter College de Nueva york descubrieron que el oleocantal, uno de los 150 componentes de este aceite vegetal, puede eliminar las células cancerígenas sin deterioriar las células normales.
Los beneficios del AOVE para la salud interesan —y mucho— a los pacientes de diabetes mellitus. Un grupo de científicos de la Universidad de Málaga y del Instituto de la Grasa (CSIC) asociaron la ingesta del hidroxitirosol del aceite de oliva con una reducción de las dificultades vasculares asociadas a este transtorno metabólico.
… que alarga la vida
Otra de las curiosidades sobre el aceite de oliva virgen extra es su capacidad para aumentar la esperanza la vida. Al menos dos estudios avalan este insólito beneficio. La Universidad de Granada estudió los efectos del consumo prolongado de este aceite en roedores, que aumentaron sensiblemente su longevidad, a diferencia de las cobayas alimentadas con aceite de girasol. Otra investigación, de la Universidad de Jaén, realizó este mismo experimento con gusanos, llegando a idénticas conclusiones.
Reconocida por la Unesco
Por último y no menos importante, el reconocimiento del aceite de oliva y sus bondades trasciende las fronteras patrias. En el panorama internacional ya reverencian el valor de esta joya mediterránea. La Unesco declaró el 26 de noviembre como Día Mundial del Olivo en 2019. Nueve años antes nombraba la dieta mediterránea como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, con una mención a su pilar más laureado, el aceite de oliva.